lunes, 8 de septiembre de 2014

Secuencia-007

El peligro había pasado , pero no del todo , el oír  varios tiros por esa zona atraería a más asesinos , y eso significaba problemas graves para todos , sobre todos para Gabriel , el cual ya estaba en busca y captura desde haces unos meses .


Alessandro soltó el cuerpo a las puertas del torreón  y esperó a que  le abriesen , para su sorpresa , así lo hicieron .
Nada más abrir  un muchacho con un rifle con mira a su espalda y con una especie de atuendo parecido a la túnica de asesinos , pero sin capucha  , agarró a Alessandro y al otro cuerpo , metiéndolos a ambos dentro del torreón , mientras Gabriel se metía junto con ellos  y lo saludaba con un golpe en el pecho.



- ¡ A buenas horas , Tino , a buenas horas ! - Dijo mirándole , soltando un bufido de cansancio , quitándose la chaqueta y el sombrero para dejarlo sobre la mesa.- ¿ Me pasas mi atuendo ? - Dijo poniéndose detrás de una especie de biombo, quitándose la ropa lentamente  y saliendo con la misma túnica oscura , mirándolo.




- Tino , te presento a lo que queda de los Alviassi..-Dijo señalándole con una sonrisa , mientras cogía los binoculares que había sobre la mesa  y subía por las escaleras lentamente .- Voy a vigilar , puede que vengan más , tú hazle el ritual de iniciación , no hay tiempo para que Carlo la haga..



-  ¿ Iniciación de qué ? - Tino se quitó el rifle de encima y le puso uno de sus dedos sobre sus labios , dándole un leve empujón para que se acomodase sobre la silla , acercándose a un pequeño plato de acero que contenía en su interior fuego  y a su lado un paño con un anillo.




- ¿ No quieres seguir el legado de tu padre ? - Dijo Tino , con mucha seriedad , sacando  de detrás de la mesa unas pinzas de metal , agarrando el anillo y tras eso poniéndolo un momento al fuego .-





- ¿ Qué legado ? ¿ De qué me hablas ? - Dijo  asustado y a la vez confuso .



- Ya veo que tu padre nunca te habló de los templarios , hijo..-Dijo aquel hombre , que era de una edad aproximada a la de su padre .



- Me ha contado historias , pero ninguna de su vida..además , él no era tan cruel ..



-¿ Defines a la gloria crueldad ? ¿ Defines a la verdad crueldad ? ¿ Defines a tu padre como una persona cruel ?  No sabes de lo que hablas chico .- Se sentó frente a él mientras aquel anillo al rojo fuego se templaba , mirándole .- Desde que tu padre entró aquí en los años veinte , lo único que hizo fue ir tirando cada pilar que sostenía al fascismo , fue a guerras , tuvo el control del ejército y salvó a Italia de la invasión Nazi  , él y sus muchachos , y me hablas de crueldad , creo que no amabas a tu padre..





- ¿ Cómo te atreves ? - Dijo poniéndose en pie lentamente , sacando su daga sin que lo viese m, haciendo un intento de apuñalarlo  , con la mala suerte que antes de poder hacer un movimiento más ya tenía la hoja de sun sable florentino en su cuello .





- Siéntate , y te contaré la verdadera historia..- Dijo Tino .

domingo, 7 de septiembre de 2014

|| Mañana nuevas secuencias . ||

A causa de varios problemas , esta noche no podré daros la nueva secuencia , pero mañana la tendréis , os lo prometo , y va a ser interesante .

jueves, 4 de septiembre de 2014

Secuencia-006

El camino que tomaron atajó por varios callejones , pero esta vez en ninguno había mercado , sólo puestos de alimentos y tiendas que andaban cerradas por ser domingo .
Aquel desconocido lo guiaba por sitios tan recónditos que no él sabía por donde era , y mira que conocía Florencia como la palma de su mano  .
Al no tener conversación , Alessandro le preguntó  con la intención de calmar su mente y sus dudas.


- Gracias por la ayuda , pero..¿ Quién eres y por qué me has ayudado ? - Dijo , cargando el cuerpo de su rehén , el cual se empezaba a despertar lentamente de su largo ''sueño''.


- Aún no te incumbe la respuesta..-Dijo con frialdad , caminando a toda velocidad , al notar pasos sobre sus cabezas . Seguro que era uno de los encapuchados.


- Me incumbe , por que a estas alturas , sólo se ayuda  al que te ha ayudado o al que tiene algo que te pertenece.- El rehén comenzó a moverse sobre sus hombros , pero antes de poder bajarse , Alessandro se giró y golpeó su cabeza contra la pared , haciendo que de nuevo se desmayase .



- Se puede decir que te conozco desde que eras pequeño. Además , tu padre fue el que me metió en esto , y si no fuese por él sería un muerto de hambre , como tú. - Dijo aún serio , parándose de repente y haciendo que él también se parase , posando la mano sobre el pecho del muchacho .- Son cinco  , tres nos siguen entre los callejones  y los otros dos no miran desde arriba..- Alzó lentamente la mirada y posó la mano sobre su revólver.




- Desde peque..-Se paró a su vez y fue a mirar hacia arriba , pero antes de poder hacerlo el muchacho giró su cabeza y negó ,empujándole  para que echase a correr .  Aquel muchacho  se puso tras él y miró hacia arriba , disparando tres veces al cielo .- ¡¿ Dónde voy ? !



- ¡ A la torre al lado del río ! - Echó a correr tras él , quedándose siempre a sus espaldas , disparando a uno de los encapuchados que corría hasta él , dándole entre ceja y ceja  , sonriendo .- Ven ragazzo..-Sacó una navaja de muelle y cuando aquel asesino  fue a saltar sobre él con su hoja oculta , el desconocido se apartó y lo empujó contra la pared,  cuando rebotó del golpe  clavó con fuerza la navaja en su cuello ,  quitándola ahora del mismo , que emanaba sangre a chorros . Tras eso echó a correr , mientras los otros tres asesinos  lo seguía , uno por el callejón y los otros dos  por los tejados .



Alessandro no sabía donde correr , así que comenzó a ir por el puente  hasta la gran torre , aguantando con gran fuerza el cuerpo del rehén , el cual estaba sobre él , dejando todo su peso , una gran carga  para el muchacho .



El desconocido paró justo al borde del callejón , pues uno de los asesinos del tejado había caído justo en frente , de un salto  , los otros dos le rodearon  y sonrieron , mostrando sus hojas ocultas.


- Ya eres nuestro , Gabriel..- Dijo uno.-


- Sabandija escurridiza.- Dijo otro-




- Éste es tu fin..- Dijo el tercero con voz seria  . Lo agarró por la espalda y apretó por su clavícula , con tal fuerza que hizo que se arrodillase  , posó su daga en su cuello y sonrió.- ¿ últimas palabras ?


- Espero que tu sangre no escueza si cae en los ojos..-Una bala salió desde la torre hasta la cabeza  de aquel asesino , traspasándole la cabeza   . La sangre se salpicó a ambos asesinos en la cara , manchándolas , tras eso  se puso en pie Gabriel y agarró el brazo donde estaban la hoja oculta de cada uno , clavando cada una en el estómago del otro , separándose y dejando que otras dos balas se encajasen en cada hombre .- ¡ A la torre Alessandro !

martes, 2 de septiembre de 2014

Secuencia-005

 Tomó el camino adecuado , pero no para ir al Palazzo da Firenze , si no para ir a la dirección de aquel anciano asesino que se había acercado con sus matones a su casa  , simplemente para pedirle las cartas que el robó a Mariano , aun que se las había cambiado .
El camino hacia la casa de asesinos era entre callejones y partes de un mercado poco legal , donde había puestos de casi todos los lugares del mundo . En estos puestos se vendían objetos letales,  drogas y alimentos y especias prohibidos , un lugar perfecto donde esconder una casa de asesinos .



El muchacho avanzó entre el humo de la fogata de los puestos , el frío aire de la lluvia y entre personas  con poca calidad de vida y de trabajos algo extremos .Tomó rápidamente la esquina de una de las salidas del mercado  , mientras conseguía visualizar calle más arriba  la zona que daba para la casa de asesinos  , bingo..
Sus pasos fueron rápidos y ágiles , pero antes de poder darse cuenta , unos pasos rechinaron al final de la calle y en las esquinas de varias bocacalles , de donde salieron varios civiles , bastante altos  y vestidos con camisas negras y brazaletes .



- ¿ Buscas algo ? - Dijo uno de ellos , el cual balanceaba sus manos , mostrando sus dedos llenos de anillos.



- La forma de salir , seguro..-Dijo riendo otro por detrás , con un bate de béisbol en la mano , aguantándolo con ambas manos mientras lo miraba .


- No nos gustó nada que engañases a nuestro maestro , chaval..-Dijo el que parecía ser el cabecilla , que llevaba  entre sus manos  un puño americano , que se puso lentamente.- Cobramos esta broma y te dejamos tranquilos eh..-Entre todos ellos le rodearon , sonriente .-




- No busco problemas , caballeros , sólo hablar con ese viejo..-Dijo girándose , recibiendo un golpe con el bate en el estómago .



- Te vamos a cerrar el pico , charlatán..-Lo agarraron entre dos y lo pusieron en pie , mientras uno de ellos golpeaba con el bate su estómago repetidas veces .- ¡ Ya no hablas eh !



El muchacho solo jadeaba dolorido , notando los golpes en su estómago , que poco a poco lo desgastaban y hacían que no pudiese contraatacar  , para él ya era su final , cuando por fin alguien acudió en su ayuda  , otro muchacho vestido como él , sólo que totalmente de negro .
El mismo sin sacar la pistola  ni la daga , agarró el bate por detrás y tiró de él , cayendo a su portador al suelo .
Uno de los que agarraban a Alessandro se fue a abalanzar contra él , pero el desconocido golpeó de una patada su pecho  , lo que hizo que retrocediese . Aquel hombre golpeó rápidamente al desconocido , pero éste para ambos puños americanos  y aprovechó para golpear su garganta con su puño a toda velocidad , partiéndole así la traquea y haciéndole sangrar por la boca y la nariz .
El último sacó un revólver de la parte trasera de su traje , pero antes de disparar al desconocido  Alessandro le agarró el brazo con rapidez , se lo retorció y le quitó la pistola , disparándole varias veces a la espalda y pasándole el arma a su compañero lo miró.



- Me las habría arreglado sólo..-Dijo golpeando por último la cabeza del que estaba en el suelo  , el cual quedó inconsciente al segundo .



- Seguro que sí muchacho.-Agarró el cuerpo del hombre inconsciente y tras cachearlo sacó una carta con dinero dentro y una carta con lo que parecía ser la información del chico.- Agarra el cuerpo y acompáñame , Alessandro..