El camino que tomaron atajó por varios callejones , pero esta vez en ninguno había mercado , sólo puestos de alimentos y tiendas que andaban cerradas por ser domingo .
Aquel desconocido lo guiaba por sitios tan recónditos que no él sabía por donde era , y mira que conocía Florencia como la palma de su mano .
Al no tener conversación , Alessandro le preguntó con la intención de calmar su mente y sus dudas.
- Gracias por la ayuda , pero..¿ Quién eres y por qué me has ayudado ? - Dijo , cargando el cuerpo de su rehén , el cual se empezaba a despertar lentamente de su largo ''sueño''.
- Aún no te incumbe la respuesta..-Dijo con frialdad , caminando a toda velocidad , al notar pasos sobre sus cabezas . Seguro que era uno de los encapuchados.
- Me incumbe , por que a estas alturas , sólo se ayuda al que te ha ayudado o al que tiene algo que te pertenece.- El rehén comenzó a moverse sobre sus hombros , pero antes de poder bajarse , Alessandro se giró y golpeó su cabeza contra la pared , haciendo que de nuevo se desmayase .
- Se puede decir que te conozco desde que eras pequeño. Además , tu padre fue el que me metió en esto , y si no fuese por él sería un muerto de hambre , como tú. - Dijo aún serio , parándose de repente y haciendo que él también se parase , posando la mano sobre el pecho del muchacho .- Son cinco , tres nos siguen entre los callejones y los otros dos no miran desde arriba..- Alzó lentamente la mirada y posó la mano sobre su revólver.
- Desde peque..-Se paró a su vez y fue a mirar hacia arriba , pero antes de poder hacerlo el muchacho giró su cabeza y negó ,empujándole para que echase a correr . Aquel muchacho se puso tras él y miró hacia arriba , disparando tres veces al cielo .- ¡¿ Dónde voy ? !
- ¡ A la torre al lado del río ! - Echó a correr tras él , quedándose siempre a sus espaldas , disparando a uno de los encapuchados que corría hasta él , dándole entre ceja y ceja , sonriendo .- Ven ragazzo..-Sacó una navaja de muelle y cuando aquel asesino fue a saltar sobre él con su hoja oculta , el desconocido se apartó y lo empujó contra la pared, cuando rebotó del golpe clavó con fuerza la navaja en su cuello , quitándola ahora del mismo , que emanaba sangre a chorros . Tras eso echó a correr , mientras los otros tres asesinos lo seguía , uno por el callejón y los otros dos por los tejados .
Alessandro no sabía donde correr , así que comenzó a ir por el puente hasta la gran torre , aguantando con gran fuerza el cuerpo del rehén , el cual estaba sobre él , dejando todo su peso , una gran carga para el muchacho .
El desconocido paró justo al borde del callejón , pues uno de los asesinos del tejado había caído justo en frente , de un salto , los otros dos le rodearon y sonrieron , mostrando sus hojas ocultas.
- Ya eres nuestro , Gabriel..- Dijo uno.-
- Sabandija escurridiza.- Dijo otro-
- Éste es tu fin..- Dijo el tercero con voz seria . Lo agarró por la espalda y apretó por su clavícula , con tal fuerza que hizo que se arrodillase , posó su daga en su cuello y sonrió.- ¿ últimas palabras ?
- Espero que tu sangre no escueza si cae en los ojos..-Una bala salió desde la torre hasta la cabeza de aquel asesino , traspasándole la cabeza . La sangre se salpicó a ambos asesinos en la cara , manchándolas , tras eso se puso en pie Gabriel y agarró el brazo donde estaban la hoja oculta de cada uno , clavando cada una en el estómago del otro , separándose y dejando que otras dos balas se encajasen en cada hombre .- ¡ A la torre Alessandro !
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